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lunes, 28 de abril de 2014

La opinión pública

   Hoy quiero hablar del poder que tiene el control de la opinión pública sobre todas las sociedades del mundo. Dominar la mente de las masas es algo que se lleva haciendo desde que existe el lenguaje: miedo, respeto, admiración. Son algunos de los métodos que han utilizado aquellos que controlan a la mayoría de personas haciéndoles ver desde su trono el camino de un hipotético dorado, ya que son los "privilegiados" los que saben la verdad y prefieren desviar la atención hacia otro lado durante el tiempo que puedan.
   "La realidad del mundo no es otra que la experimentada por un individuo en cada instante de su vida". Los libros pueden mentir, las imágenes ser engañosas. Da igual de dónde seas, tu entorno te posee como ente y hace que pienses de una manera determinada, de lo contrario, la consecuencia que pagas por no seguir la misma idea popular es la exclusión social. El miedo a tal infortunio hace que intentes adaptarte al entorno y dejar que otros dicten tus pensamientos y al final terminas por incluso olvidar tu lucha inicial. Es difícil ser feliz sin que te respeten, por eso perdemos nuestra identidad (alma) a cambio de formar parte del grupo mayoritario que nos rodea. Hoy en día el control de los medios es algo sabido por todos mas todavía la mayor parte de las personas siguen dejándose embaucar por sus venenosas palabras. El problema que tenemos todos los individuos es la mala información y el abuso de ésta por una minoría, es la confusión popular. No saber cuál es la verdadera respuesta o ser empujado a otras superfluas lleva a la frustración, al miedo y a la indefensión aprendida. Incluso llegamos a disculpar aquellos hechos que sabemos que están mal para el pueblo, de esa forma podemos seguir viviendo sin el tormento de la culpabilidad y luchar así contra el "orden establecido". Sabemos que aquellos que dicen representarnos no hacen otra cosa que manipularnos vilmente.
   El problema que veo en la ciudadanía es algo realmente preocupante. Da igual las mentiras, no importa si algo está mal o hace daño a muchos, si el grupo en su conjunto no actúa nos preguntamos. ¿Por qué iba yo a hacerlo? Entonces, seguimos conviviendo con la mentira un año más, haciéndola verdadera y perdiendo el mañana de la mayoría por culpa de nuestro miedo. Muchos, hasta el que lo ha perdido todo sigue sin poder comer pero con esperanza, mientras que otros derrochan el futuro del pueblo de una manera irresponsable; casinos, sexo, drogas, corrupción fiscal, barcos, mansiones, alcohol... Así lo hacemos generación tras generación, dejando los deberes a los que quedan por llegar y creando cada vez una montaña mayor de tareas, todo gracias a nuestro miedo de afrontar la realidad y empezar a actuar como un grupo con un mismo y único fin.
   Igual que hacemos cuando un programa no nos gusta y cambiamos de canal, cuando la información que nos llega no es de nuestro agrado la evitamos y buscamos temas comodín que nos evadan. Si el asunto es ajeno a nuestra realidad lo pasamos por alto y lo ponemos en el montón de deberes. Lo mismo que nos ocurre con una deuda económica pero a escala general. La pobreza es un claro ejemplo, existe desde siempre, pero en vez de erradicarla cada siglo que pasa el número de pobres en el planeta crece exponencialmente.
   Hoy, el control de la comunicación está dominado por un grupo muy pequeño de personas. Cada vez son mayores las mentiras que los diferentes medios de desinformación nos cuentan. La cantidad de personas que los leen o ven a diario es muy grande y son ellos, sin darse cuenta, los que difunden la falacia de un futuro mejor por su círculo cercano, contagiando así con optimismo a muchos que evitan creer en las mentiras y buscan nuevas formas de orden nacional, internacional. Son miles los mensajes que circulan por el último medio de información que ha aparecido y sin el conocimiento que transmiten los diferentes canales de masas de la difusión de ideas nuevas no se pueden hacer escuchar por el conjunto de la gente.
   La solución hoy no está en actuar. El miedo a un conflicto interno nos empuja a buscar nuevas formas de sobrevivir en nuestro entorno cercano, a emigrar a otros lugares más lejanos pero con sus medios controlados de una manera más o menos igual. El mundo entero como he dicho al principio está dominado por la desinformación y una persona inteligente es aquella que no se deja llevar e intenta debatir aquello que ve injusto e imponer todo lo que beneficie a la mayoría. La solución al presente está en vivir con una mentalidad adaptativa, intentando conseguir lo justo, aquello que cubra con nuestras necesidades vitales para poder seguir hacia adelante sin derrochar los pocos recursos que nos quedan favoreciendo a una casta minúscula que lo único que quieren es seguir viviendo parasitando a la mayoría. Esto sería la solución a nivel individual. A nivel colectivo, es imposible luchar debido a la presión que ejercen los que controlan las sociedades y su capital. Personalmente pienso que lo más sensato es dejar que el tiempo pase, aunque parezca una contradicción con lo que digo normalmente, es imposible cambiar la corriente de un río por más que desviemos su cauce.
   En el mundo, muchos acontecimientos tienen que pasar para crear sabiduría, la sabiduría popular tanto como la personal se adquieren con la experiencia. Por desgracia tenemos como especie el defecto de llevar las cosas a su límite y este momento histórico en el que vivimos no va a ser diferente a los demás. Tendremos que colisionar de frente contra la verdad para dejar de lado la mentira y empezar un nuevo y equitativo sistema u orden mundial.
   "La vida no la escriben las personas, son las situaciones las que le guían. Es el destino el que te cruza con una situación y son los recuerdos los que te dictan los pasos a seguir para afrontarla. Nunca se podrá luchar contra el ser invisible del mañana mientras hayan intereses por medio que nos cieguen hoy, aunque sepamos por los recuerdos de un ayer el resultado del combate, sólo la experiencia nos enseña la verdad".

jueves, 17 de abril de 2014

EL PROBLEMA DEL MUNDO RADICA EN LOS GENES

   Buenas compañeros. Siento este tan prolongado parón narrativo. Mi querido padre murió el mes pasado y por un tiempo he tenido que dejar de quejarme de los problemas del mundo para dar paso y centrarme en los míos.  
  Pensando fríamente durante todo este tiempo he llegado a la conclusión definitiva de... Tenemos un problema muy grave en este planeta azul. Todavía mayor que la depresión económica, social, política, ideológica, de la falta de control de las corporaciones, el creciente imperialismo, etc. Os tengo que dar una muy mala noticia, que subo a mi blog porque creo que en este momento no hay muchos medios que la difundan. En la actualidad, el problema más grave que tiene el mundo conocido es que está dominado por una especie deforme y malograda genéticamente. “Si partimos de que somos un montón de seres humanos poblando los cielos a los mandos de una nave que se escapa a nuestro entendimiento llegamos a la conclusión de que estamos condenados a repetir el desmán histórico y el fracaso mundial, una y otra vez hasta que la muerte nos separe”.   
   ¿Somos todos tontos? Creo que unos más que otros. Separemos de esta pregunta a aquellas sociedades que no procesen ninguno de los defectos que dicto a continuación y veamos qué nos queda y dónde entramos nosotros: la capacidad de almacenar información sin parar (la mayor parte innecesaria); de crear mecanismos que sólo benefician a unos pocos; la capacidad de almacenar bienes materiales hasta no poder más, sean o no imprescindibles para vivir y a costa del resto de seres vivos; pensar en el "yo" como un todo antes que en lo colectivo como sumo; buscar la necesidad del momento sin mirar ni pensar en el mañana "porque se escapa de nuestro control"; satisfacer nuestros deseos primarios antes que nada y por encima de las necesidades de los demás; de no querer cambiar nuestro razonamiento a pesar de la evidencia que nos presenten y con pruebas argumentadas; de pasar la mayor parte del tiempo buscando culpables, enemigos, disculpando nuestras acciones descalificando las del resto te individuos, dejando de lado lo colectivo para saciar lo particular, etcétera. Si no procesas nada de lo anterior seguro que tienes otros muchos fallos que cómo humano te condenan a ser tonto socialmente hablando.   
   Estamos sumidos en el mundo más caótico, despótico y narcisista que ha existido jamás. Vivimos rodeados de sociedades absurdas que no pueden entender otra cosa que la de primero destruir todo para seguir construyendo en vez de intentar entender primero lo que hay para intentar mejorarlo y no cambiarlo sin saber las consecuencias. Todo porque muy pocos son los que se paran a hacer el esfuerzo de pensar por ellos mismos y sin prejuicios que los frenen. No se puede pedir a un perro que maúlle. Es una pérdida de tiempo intentar explicarle a muchos el sentido de vivir, debatir con la razón y huir de la idiotez. Qué desgracia más inmensa no poder llegar a la parte ulterior del entendimiento debido a que no existe tal cosa. Cómo hablar con una criatura que disculpa lo malo, defiende lo inútil y se dedica a juzgar con un criterio nefasto la evidencia.   Para terminar. Pido al destino que haga que pronto cumplamos con nuestro propósito, que no es otro que el de evolucionar la tecnología hasta límites insospechados, (la robótica y la inteligencia artificial) y que como siempre sólo es conseguida esta evolución por unos pocos y no por toda la sociedad humana en su conjunto. Crear pronto un ser no biológico con el único cometido, seguir la evolución de lo racional, de mejorarlo todo (el progreso va unido a la existencia) destruyendo aquello que no sabe vivir. A pesar que la evolución no tiene por qué ser ni el bien supremo ni el mal universal. Supongo que todo tiene que estar neutral para ser bueno. Con una máxima de mejorar para no fracasar.   
   Está demostrado que con nuestros actos no sabemos vivir en este mundo y por eso como sociedad mundial somos tontos rematados y sin solución, ni presente, ni futura hemos fracasado siempre. Aunque para la evolución de momento sí hay futuro mientras se sigue mejorando lo que empezó siendo una bacteria dando lugar a miles de millones de formas complejas.   
   Gracias al destino que me ha hecho diferente a los demás, tal vez sea más tonto que el resto, pero no menos feliz por ser distinto.