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sábado, 23 de febrero de 2013

El deporte: DEVOCIÓN V OBLIGACIÓN‏


    Como todo lo que nos rodea el hacer ejercicio ha pasado a formar parte de la vida de muchísimas personas y como pasa con todo lo que nos rodea, muchos obtienen tajada de esta necesidad (el culto al cuerpo) recuperada a mediados del siglo pasado. 

    Hay muchísimos centros deportivos que nos ofrecen "servicios" a cambio de una cuota que promete cuerpos de escándalo y como hacen los bancos (sin enseñarnos la letra pequeña) nos prometen el oro y el moro para mantenernos allí apuntados y así obtener un beneficio pero no nos cuentan el esfuerzo y dedicación que hay tras esos cuerpos de revista. Mucha gente va al gimnasio no sólo para hacer ejercicio y así sentirse bien consigo mismo, sino que, de paso nos ayuda a relacionarnos con gente e incluso a algunos les ayuda a encontrar compañía, a esos tal vez no les importe lo que voy a decir.

    Mi experiencia en este mundillo me ha enseñado que no se necesita invertir mucho dinero para mantenerse en forma, con unas cuantas pautas de conducta y como hemos dicho (sacrificio) se puede estar bastante bien, no hace falta ir a un gimnasio, aunque aconsejo una rutina diaria sea donde sea (calle, centro deportivo, casa...). Hacer las cosas bien al final tiene una recompensa y la salud es bienestar. Si eres de aquellas personas que lo que desean es tener un buen tipo “rollo chico de playa”, apúntate al gimnasio y haz lo que te digan, pero si lo que quieres es mantener la figura o adelgazar también tengo algo que decirte. Llevo diez años haciendo ejercicio físico y me ha costado mucho llegar a tener un cuerpo decente, para empezar... Primero tenemos que levantarnos y ponernos frente al espejo. Vale, una vez hemos hecho esto nos miramos de arriba abajo y analizamos lo que vemos. Si eres una persona delgada y lo que quieres es aumentar tu masa muscular te aconsejo que te apuntes al gimnasio, si en cambio eres una persona rellenita, lo primero que tienes que hacer es pesarte. Vale, según tu estatura deberías tener un peso determinado, al saber los quilos que tenemos de más es cuando debemos empezar a trabajar. Lo primero que tenéis que hacer es buscar un hueco a lo largo del día para vosotros y decir, ¡ésta es mi hora!, lo segundo es ir al supermercado y aprender donde está situada la zona de verduras y hortalizas. Para perder peso lo primero es ingerir menos de lo que tu organismo consume. Hacer cinco comidas al día os ayudará a acelerar el metabolismo y quemar más calorías. De momento os aconsejo que la hora que habéis elegido la invirtáis casi exclusivamente en cardio. Conforme vayáis perdiendo peso lo mejor es buscar un gimnasio o un preparador que os guíe para que no os quedéis flácidos por el peso perdido. Tenéis que motivaros día a día para no dejarlo ya que perderéis lo que hayáis conseguido, ya que cuesta mucho sacrificio conseguir lo que en poco tiempo se pierde. Vale, si queréis saber más aquí tenéis a un servidor que os intentará asesorar sin cobraros ni un duro, suerte y a cuidarse.

lunes, 18 de febrero de 2013

La independencia dependiente‏


    ¿Qué es una familia? Un conjunto de parientes unidos por los mismos vínculos sanguíneos y afectivos, con objetivos empáticos y altruistas y a la vez egoístas y posesivos.

   ¿Estamos todos solos? Con los años las familias de los países occidentales van perdiendo esos vínculos que las unen como tal. Son una multitud el número de razones que nos arrastran a crear cada vez más una sociedad sin valores, ¿por qué? Entre otras muchas razones la más grave es el deterioro o pérdida de las auténticas familias. Se pueden buscar culpables en las nuevas tecnologías, la falta de implicación en los padres o la supuesta necesidad de independencia que sufre nuestra sociedad. Pero es ilógico como tal que muchas familias detesten el encontrarse solos cuando los miembros han elegido ellos mismos ese camino. El objetivo de los padres de ahora es despachar a los abuelos (residencias, cuidadores en su domicilio), a los hijos y, muchos incluso a su cónyuge. Parece que queramos estar solos a toda costa. La familia actual es una familia desestructurada: dicen a sus hijos (si llegan a tener alguno) que se emancipen, pero cuando estos lo hacen les piden que vayan a verlos más a menudo, que se sienten solos, que se aburren... y les ruegan a los hijos que no hagan lo mismo con ellos como hicieron tiempo atrás ellos con sus padres (encerrar en residencias a los decrépitos abuelos: que solos, enfermos y débiles, buscan consuelo en sus iguales para mantenerse felices).


    Tal vez este sea un problema actual que estemos pasando por alto, la falta de tiempo para cuidar como es debido a nuestros hijos, los hacemos menos cariñosos, cercanos, más agresivos, materialistas, superficiales y muchos de ellos terminan sufriendo trastornos de conducta. Padres que trabajan muchas horas y no les dedican tiempo a sus hijos, abuelos que por su lejanía o por otras razones no pueden dedicar el tiempo debido a los nietos o simplemente quieren estar "tranquilos", que no les molesten. Esto y mucho más ha creado la "auténtica familia desestructurada occidental".



    Antaño, nuestros abuelos vivían en la misma casa que sus hijos y nietos, era una manera práctica de ahorrar gastos en la que todos se apoyaban, unos a otros. El padre de familia iba a desempeñar su trabajo mientras los abuelos y madre desempeñaban las labores de cuidar de los niños pequeños y la casa. Se solía tener más hijos por familia que en la actualidad y los hermanos mayores enseñaban a los pequeños los valores cuando los padres se ausentaban. Había una jerarquía conducida por la matriarca en casa y el patriarca en el trabajo, donde los inválidos abuelos y niños eran acunados y cuidados con un cariño incondicional. Las familias estaban unidas y el sentido de tener hijos había adquirido un matiz más auténtico y razonable.



   ¿Si se pierde el cariño hogareño formado por padres, tíos, abuelos y hermanos, qué nos queda? Ese es el problema, que la sociedad actual no sabe ser feliz. Un caserón de los de antes albergaba a varias familias, padres con su entrega absoluta, hijos con sus actividades lúdicas y la alegría de su inocencia, abuelos con sus historias de un pasado diferente e incluso algún que otro tío o tía, primos, rondaban las habitaciones a todas horas aportando aquel calor hogareño que se ha ido perdiendo poco a poco hasta quedar en casi un recuerdo del pasado.


    El progreso nos da más vida, mejor calidad de ésta, pero a costa del mayor bien que toda criatura puede desear, nuestra felicidad. Sólo pensamos en vivir mejor, tener más independencia y dinero, pretendemos ser felices alejándonos de lo más importante nuestras raíces. Buscamos un sentido a las cosas cuando desde siempre éste ha estado ahí. La familia es la que nos sustenta, somos seres sociables y dependemos de los demás para ser felices. Llevamos viviendo en la tierra millones de años y en menos de 100 hemos olvidado que si no nos unimos las familias no llegaremos lejos y tarde o temprano sólo las que lo hagan perdurarán en el tiempo. Al fin y al cabo la familia es aquella que se acuerda de ti y no sólo en los buenos momentos. Un beso muy grande a mi familia.





martes, 5 de febrero de 2013

GUERRA CONTRA LA VERDAD

      El otro día creé un evento en el facebook, "por una España libre". Sabía lo que iba a ocurrir, que la gente lo leería a y fuera. Pero aún así no podía resistirme a hacerlo, expresar mis sentimientos liberando desde mi interior esa parte de reivindicador que me queda. No ponía nada que todos no supiésemos, todos, pero necesitaba saber si aquel llamamiento se quedaría en un intento fracasado o, no sé, tal vez habría servido para algo. Os podéis imaginar lo que pasó... Tal vez debería estar decepcionado por lo poco fructuosa que había sido mi "campaña" pero en el fondo me sentí mejor al hacerlo ya que por lo menos compartí con todos vosotros mis ideas respecto a lo que estamos viviendo en la actualidad.

      Una tarde estuve hablando con unas ex-compañeras de trabajo sobre lo que nos está ocurriendo a todos los españoles, y de entre muchas cosas habladas, me quedo con una idea que surgió en aquella animada discusión. Los españoles necesitan una persona diferente, alguien que como un mesías, "Jesucristo" los guíe por el camino de la razón y no de las mentiras camufladas tras un halo de intereses personales, alguien que tenga como objetivo al pueblo y no el poder, la codicia y demás males que nos acechan desde siempre. Parece una gran utopía, pero no tiene porque ser así. El problema de las democracias capitalistas es que los políticos que llevan gran parte de su vida en esos estamentos acaban de una manera u otra corrompidos, terminan por expulsar en sus discursos nada más que demagogia y al final lo único que consiguen es a un pueblo cansado, empobrecido y falto de fe. Por eso he llegado a una conclusión; si el problema de un país es la falta de transparencia y sinceridad, por qué no cambiar eso, terminar de una vez por todas con este sistema obsoleto.

      Hoy en día hay medios nuevos que aunque todavía no se han acoplado a toda la sociedad. Una gran parte del pueblo puede disfrutar de su uso, Internet nos ha abierto una ventana al mundo, con un buen uso se puede decir que puede llegar a ser hasta transparente, claro y fácil de usar. Es un medio que puede facilitarnos la vida y cada vez está más extendido entre la sociedad, ya casi no se usan otros medios de comunicación y de seguir así el correo ordinario va a pasar a la historia como lo hizo en el pasado el telégrafo. Pero es difícil cambiar un sistema casi por completo y más cuando los que tienen que hacerlo son los primeros que se negarían por ser ellos los que tendrían que ser evacuados. Pero hay que hacerlo, nos toca a nosotros buscar nuevas fórmulas en este mundo cambiante para poder no sólo sobrevivir, sino vivir.


      Para empezar hay que agilizar los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, ya que están corrompidos por los políticos, además necesitan actualizarse a este nuevo siglo. Tenemos Internet  un medio de comunicación que puede llegar a cada uno de nosotros y cada vez más seguro. Creo que el pueblo a través de Internet dispone de la herramienta más efectiva, rápida. ¿Cómo? Un cambio de esa magnitud necesita una reestructuración radical. Mas lo que sí está claro es que tiene que ser el pueblo el que a través de su voto dictamine las leyes y no debe ser controlado por ningún grupo en especial, sino como digo por todos, somos nosotros los que tenemos que formular propuestas y no ningún partido. Creo que lo importante ahora no es poner al mando del barco a otro capitán sino cambiar el sistema democrático capitalista y demagógico que hay instaurado en la actualidad, mientras no se busquen métodos que lo hagan será imposible mejorar la situación que nos tortura asfixiándonos poco a poco. Imaginaros un gobierno en el que todos formemos parte, dirigido por personas que a través de Internet nos pongan al día y nos faciliten el poder tomar partido en las leyes y artículos obsoletos de la constitución, podamos cambiarlos con nuestra mayoría y que sea la sociedad la que actualice el país no políticos externos e internos que lo único que están haciendo es probándonos para saber cuál es nuestro aguante. La solución no es un país gobernado por unos pocos sino gobernado por todos los ciudadanos, en el que puedas opinar, conocer dónde va a parar el dinero de los impuestos, que reformas hay para el futuro y cuándo se van a llevar a cabo.