Bueno me gustaría daros las gracias a todos aquellos que me habéis seguido con estos artículos, espero que los comentarios de los compañeros más los míos os hayan hecho pasar un buen rato, incluso quién sabe, hasta haceros pensar sobre todo en general. Seguro que todavía quedan muchos que exponer, seguiré haciéndolo pero diferente, no se llamarán “razón o fe” serán esporádicos, mas también hablaré de lo que me pidáis. “En esta vida el mejor psicólogo es uno mismo y el más barato”.
Seguiré subiendo capítulos del libro hasta el nueve, tal vez suba la segunda parte también, ya que veo que es difícil llegar a publicarlo por otros medios. Pero lo más importante es que disfruto compartiendo opiniones y escribiendo en este blog.
Me hace gracia el comentario que muchas personas me han hecho en el pasado: “que si estoy enfadado con el mundo”. ¡Con el mundo no, por dios! creo que es fascinante e increíble que todo esto se haya formado a lo largo de millones de años. Pero es cierto que me siento defraudado con mi especie, en ocasiones me he denominado a mí mismo misántropo, y eso me duele. El sentir que cada vez estoy más cansado de todo esto, tal vez luche para mejorar y adaptarme, no tengo otra salida, pero no sé hasta cuándo podré resistir, no entiendo nada de lo que me rodea, o sí, puede ser que lo entienda demasiado bien y por eso no pueda soportar lo que estoy observando día a día, y no hablo de crisis de sistemas o catástrofes medioambientales, hablo de nosotros, de cómo pensamos y los medios que utilizamos para conseguir nuestros objetivos.
He llegado a la conclusión de que en este mundo hay dos tipos de homínidos, “Homo Stultus” y “Homo Sapiens” y eso es algo que me desconsuela. Mientras la vida me dé fuerzas voy a intentar dar mi opinión y hablar de lo que veo. Uno de los muchos problemas que nos rodean es la descalificación y más en nuestra cultura; descalificamos a las personas, las juzgamos sin darles la oportunidad de expresarse. Es después de escuchar su versión cuando se puede juzgar a alguien con plena conciencia y sin prejuicios y no sacar ideas preconcebidas de un individuo, cuando la criatura no puede dar más de sí es cuando se le puede denominar Stultus. No se puede decir, soy mejor que éste porque no entiendo lo que quiere decir, a veces ni lo intentamos. En la cultura española se suele llevar a la práctica una fórmula que para mí es infausta: premiar los fines utilizados más que el esfuerzo o la ilusión invertida por eso nos va así de bien. Deberíamos premiar el esfuerzo la dedicación, pero en España eso no se ve así.
El decir que eres superior a otra persona es una aberración humana, todos somos iguales ante la naturaleza cada uno se tiene que juzgar con sus actos, ¿no somos seres inteligentes?, pues el que haga algo mal que sea castigado con una filosofía Salomónica, justicia al justo. Hay muchos intereses y mientras el poder y el dinero sean los que castigan al mundo, éste estará condenado al fracaso, ya que todos sabemos bien que es lo que está mal pero nos faltan agallas para levantarnos y luchar contra la injusticia. No a todo el mundo se le enseña a pensar críticamente. Antiguamente el vulgo no tenía al alcance de sus manos la información necesaria, pero actualmente la información es gratuita y todos sabemos desde pequeños que cosas están bien y qué cosas están mal. Pero es más fácil sacar provecho de los demás o ser un gandul que sólo piensa en uno mismo, si piensas que eres inteligente, no actúes sabiendo que lo que haces está mal y cuando te pillen terminar excusándote diciendo que equivocarse es de humanos.